miércoles, 2 de mayo de 2007

BMW 118d: excelente coche, terrible motor

Como suelo hacer durante mis vacaciones en Asturias, he alquilado un coche con cargo a puntos Iberia Plus. Bueno, la odisea que tuve para lograr el coche que quería fue mítica, como siempre… Yo había solicitado un coche de un grupo que parece no existir en el Aeropuerto de Asturias, que es el formado por Serie 1, A3 y Golf, que cada vez que reservo son sustituidos por un despreciable Volvo S40 del que ya he hablado en otra ocasión.

Así, me planté en la oficina y, tras rechazar cortésmente todo lo que se me ofreció, acepté ya a la desesperada un Dodge Caliber automático, pensando en lo cachondón que sería ese armatoste. Una vez en el parking, descubrí con horror cómo a su lado descansaba aparcado exactamente un BMW 118d, así que de vuelta a la oficina donde “se sorprendieron de tener ese coche”… en fin. Tres cuartos de hora más tarde, arrancaba yo con el coche objeto de esta prueba: BMW 118d con escasos 7.400km, básico a más no poder, ideal para probarlo sin distracciones de lujos opcionales.




El coche resulta atractivo, o al menos para mí....

El coche no sé si vale lo que cuesta o no, la verdad. Es muchísimo dinero el que piden por él, y lo cierto es que por dentro, aunque la terminación no es en absoluto mala y el equipamiento no tiene lagunas importantes (o al menos el de la unidad que conduje), los materiales no parecen mucho mejores que los de otros coches más baratos, y el espacio disponible detrás es realmente pequeño, casi a la altura de la imposibilidad para acceder detrás si se está gordo o se calza más de un 37. Entonces, ¿por qué piden por ese coche tanto dinero? La respuesta está en todo lo demás.

El coche tiene una conducción propia de vehículos más grandes y de categoría muy superior. Suspensiones duras, firmes, pero que sujetan el coche como sólo pasa en berlinas de categoría, pese a llevar las ruedas de serie de 16 pulgadas. La dirección es perfecta, con la dureza necesaria en parado para no sentirse a los mandos de un flan. Y de nuevo el “feeling” del coche es el de algo mayor. Por comparar, está mucho más cerca (por no decir al nivel) de un Saab 93 que de un Volvo S40. No digamos ya si lo comparamos con un Octavia. Pongo esos tres ejemplos por ser los tres últimos coches de alquiler que he conducido. En definitiva, lo compacto de su tamaño no se corresponde con sus cualidades en carretera. Es curioso que el coche da sensación de velocidad. Uno se siente más implicado en la conducción, responsable de que gire, corra, frene… no tan terriblemente aislado como de nuevo en el S40. Ahora curiosamente me apetece probar un “compacto deportivo” de esos tan de moda y juveniles, por comparar, tipo León o Astra. No obstante, dudo que se acerquen al nivel del Serie 1.


Me gusta conducir.

Volviendo al interior, los materiales no es que sean malos. Son básicos, espartanos, como lo eran los BMW de hace años. El puesto de conducción es mejorable con los asientos deportivos opcionales, que pese a ser “deportivos” resultan mucho más cómodos que los de serie, que pecan de una banqueta excesivamente plana y algo corta. Son asientos relativamente duros, pero confortables. Digamos que todo va en consonancia con la dureza general del coche.



Los mandos están todos muy bien situados, aunque eché en falta el volante multifuncional. Creo recordar que tampoco tenía volante regulable, algo que me habría venido bien pero que tampoco me resultó imprescindible.

Los materiales utilizados son buenos en la parte superior del salpicadero, básicos en la inferior y en las bolsas rígidas de las puertas, y sinceramente normales en exceso en los tapizados, desde el techo a los asientos. Pero todo está perfectamente ajustado, y pese a la rigidez del salpicadero no se observan grillos ni vibraciones, y eso a pesar del terrorífico motor. El diseño de las puertas es muy básico y limpio, con una pieza de plástico blando que cubre toda la superficie, a la que van pegadas el apoyabrazos, el tirador y la bolsa inferior, todo de forma sencilla y depurada.



El espacio delante es excelente. Detrás ya no tanto… El acceso trasero es difícil y extraño. La puerta es muy grande, y hay que tener cuidado al abrirla para no darse con ella en la cara o no darle a quien esté cerca. Así puesto parece que hablo de la puerta de un camión, pero lo cierto es que es amplia. Sin embargo, el ángulo de apertura no es lo que se dice excesivo… El hueco por el que entrar es por tanto pequeño, al ser en diagonal opuesta al asiento. Además, hay que meter un pie, que no es nada sencillo al haber un paso muy estrecho y muy profundo. Una vez pasado el cuerpo, la forma del asiento y del paso de rueda nos mete al interior de forma irremediable. Y desde ahí hay que meter el otro pie, algo complicado de hacer si no queremos rozar los tapizados. Habiendo pensado este coche con la tapicería opcional de cuero color “lemon” (que es prácticamente blanco, más concretamente color “Kas-Limón”), ahora casi mejor que no si pienso usar las plazas traseras.


El espacio para entrar detrás es imposible.

Una vez dentro, es un espacio suficiente para un trayecto corto de cara a llevar adultos, o lógico y normal para llevar uno o dos niños. El maletero lo vi suficiente, no excesivamente grande pero suficiente, con un hueco de carga accesible.


Esperando para dar otra vuelta

Hasta aquí todo bien. Genial, pues he hablado de todo lo común a toda la gama. Y es que lo peor del coche es el motor 118d. La arrancada es ruidosa a más no poder, y desde ese momento comienzan las vibraciones, aunque éstas están muy filtradas en el volante, curiosamente. La aceleración en marchas cortas y despacio es la típica de estos motores diesel pequeños: el coche parece que acelera, pero luego se queda “frenado” una vez el embrague está totalmente levantado, siendo necesario acelerar más. Quizá el conductor medio de coches de gasoil no se dé cuenta, pero eso en los gasolina generalmente no pasa. La aceleración es normal desde abajo, siendo mejor a partir de las 2.000rpm. Aún así, es una conducción brusca, de todo/nada en ciudad, como me resultó la del S40 de estas navidades. En marcha es silencioso porque circula a bajas vueltas y suenan más la rodadura y el aire. Las recuperaciones están presentes, especialmente desde esas dos mil vueltas, hasta casi 4.000. Más arriba creo que no merece la pena ponerlo, pues la fuerza se siente más en el centro que en altas. 6 marchas nos da su caja de cambios, aunque es posible practicar una conducción de 3 velocidades a poco que la arrancada sea posible en segunda. Ojo, que esto no es fácil, como lo era en los diesel antiguos. Aquí hay que picar más embrague o casi casi resulta fácil calarlo. Pero tras la carretera volvemos a la ciudad, y una vez en el garaje hay que apagarlo… y es cuando aparece lo peor del motor: vuelve el sonido a tractor, las vibraciones en la palanca de cambios, y cuando finalmente apretamos el botón para apagar el motor, las convulsiones del coche dan hasta miedo. Increíble, se mueve todo de un lado al otro un par de veces como nunca había sentido en un coche moderno. Apagar este coche y apagar un 4 cilindros gasolina longitudinal no tiene nada que ver, es como beber aceite o beber Isostar cuando se tiene sed después de hacer deporte. ¿Será que el combustible de uno es aceite, y el del otro es ligero como el Isostar? Seguramente.

Con el coche rodé unos 200kms, en los que no gasté más de 8 euros de gasoleo. Creo que el consumo medio rondaba los 7 litros, que es algo lógico y normal teniendo en cuenta el uso de autopista, ciudad y carretera de montaña que llevó el coche, siempre sin grandes excesos innecesarios. Y con este coche me cayó mi primera multa de radar, a la salida de un túnel, de noche, sin tráfico y a 115 en un tramo de 90… A ver si me llega, y si lo hace a ver si viene con la foto, para tener souvenir de las vacaciones.


Al lado de un Focus en un parking, las diferencias son notables.... pero se pagan, y muy caras.

En definitiva, es un coche excelente, quizá muy caro y muy pequeño para muchos, aunque puede que a precio asequible y de espacio suficiente para sus compradores, que requiere de un equipamiento personalizado para que termine de convencer (y porque puestos a gastar ese dineral, uno lo gasta bien y pone el coche a su gusto), con una base mecánica propia de coches superiores, pero que en la versión 118d monta un motor absolutamente despreciable. Quizá por eso la mayoría de los que se ven sean el 120d o versiones de gasolina. Yo, que soy como soy, quiero un 120i o un 118i, pero equipados como me gustan alcanzan los 40.000 euros, que sinceramente son muchos euros para este coche. ¿Los vale? ¿No los vale? Difícil pregunta de más difícil respuesta. Yo no lo tengo claro, y a veces sí los vale… otras no…

Vamos con las fotos del interior y de detalles.



El salpicadero no es malo, ni vibra ni nada, pero es espartano.



Este detalle me llamó la atención. Ahora volviendo en un Passat nuevecito, no me parece que el Volkswagen tenga un acabado mejor, ni mucho menos en la consola trasera.



El maletero, suficiente.



Parasoles impropios de un coche de este precio. Vistos los que trae el nuevo MX5, retiro lo dicho.



Panorámica del interior, bastante amplio.



Guantera sujeta por una cinta de nylon. Y sin embargo no vibra.

Como dicen en El Corte Inglés, "me lo llevo". Eso sí, con otro motor, por favor.

BMW 120i automático, cuero lemon, navegador, techo solar y varios packs de extras que lo ponen en más de 40.000 euros, quedándose en 36.666 por ser una unidad de stock. El que lo quiera, que venga a por él a Mirabeau, en la Avenue Versailles, Paris XVI. Segunda parte de la prueba, aquí

11 comentarios:

Juanjo dijo...

Buen análisis, aunque el coche a mi no me guste nada de nada, principalmente por la estética (parece un BMW cortado con un hacha por la mitad, la trasera está poco conseguida) y lo que ofrece para lo que vale.

Pero hoy por hoy es el único compacto trasera.

Monstre dijo...

Buen análisis, me ha gustado mucho.

¿Lo vale?

Rotundamente NO

Será un buen coche, por acabados, por conducción, por sensaciones, por motores... gusten o no.

Pero no creo que valga la pena pagar casi el doble de lo que cuestan muchos otros compactos.

Vale, tendrá algo más y mejor, pero no como para valer lo que vale.

Se han subido a la parra.

Lo veo solo razonable para ricachones encaprichados que no echarán en falta unas decenas de miles de euros menos.

Andrew Vickerman dijo...

Monstre, gracias por todos los comentarios que estás dejando. Me alegro de que te guste el blog.

Sobre este coche... yo más bien creo que es una cuestión de poder o no poder pagarlo, y de gustos. Tienes 30.000 euros para un coche, puedes comprar un Lotus Elise y un Focus usados, o un Golf cargadito, o un viejo Clase S, o no gastarte tanto y comprar un Focus, o puedes comprarte un serie 1. Cuestión de gustos.

A mí el que me gusta es el X3, que quizá sea más "robo" aún, pero es el que me gusta.

Anónimo dijo...

Yo tengo un 118D casi igualito que ese, negro y todo aunque con Xenon, techo solar, mandos en el volante, etc.. si los vale? pues todo depende. Yo me divierto muchísimo conduciéndolo y toda la gente que lo ha probado dice lo mismo. En cuanto a los acabados, todo el salpicadero es exactamente el mismo que el del serie 3 (excepto la visera de los relojes pero en el nuevo ya lo han modificado) asi que decir que los acabados son malos quizas sea exagerar.
Las plazas traseras dan la risa. A mi no me importa porque casi nunca llevo a nadie pero ahi pierde frente a la competencia.
En cuanto a consumos yo lo llevo de media en 5,8 litros. Es un mechero!!

No he notado que vibre tanto o quizás ya me he acostumbrado.

Yo estoy contento con el y es lo que cuenta, no?

Saludos

Rudosher dijo...

No se como pero buscando fotos del bmw me he metido en tu inutil blog. Me parecen desastrosos los comentarios que lanzas sobre coches por probar 4 de ellos de alquiler.
Quiero pensar que tienes un poco más de idea de coches que la media por como redactas los informes "tipo car&driver", pero me parece que te falta lo fundamental, entender de coches.
Tachar al BMW 118d como una mierda de motor me parece de estúpidos. Esta claro que te falta mucho todavia chaval.

Andrew Vickerman dijo...

Es bueno recibir comentarios distintos de vez en cuando, con opiniones diferentes. Ten cuidado no estés pecando de lo que criticas.

Yo hablo de mi experiencia, que ya es bastante más que lo que se suele leer por ahí, meras copias de revistas escritas por gente que sólo vio los coches de lejos, en la mayoría de los casos.

No redacto ni quiero hacerlo como en una revista, sino de forma totalmente parcial. A fin de cuentas son mis opiniones, y si gustan o no, es cuestión del lector el valorarlo.

Pero sí diré una cosa: hablo de los coches que he conducido, y me suele gustar lo que va en cuatro ruedas. ¿Entender los coches? Quizá los entienda de una forma diferente. Si no, no tendría un biplaza.

Anónimo dijo...

el 118d y el 120d llevan el mismo motor...y los gasolina 118 y 120 hay que estrujarlos demasiado para que corran.

Andrew Vickerman dijo...

Mismo base o mismo motor, con diferente gestión, por lo visto. De todas formas, me dicen que las vibraciones de mi coche no eran normales... pero yo no sé si creermelo.

javi dijo...

Te parece pequeño un motor de casi 2 litros? Según leía el comentario tenían en mente los 1.5dci o 1.6 hdi de renault y peugeot.

En cualquier caso las cosas no valen lo que cuestan.

Pasha dijo...

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Opinando dijo...

Hola,

creo que eso de terrorífico motor es la valoración de un usuario poco/nada acostumbrado a un vehículo de uso ocasional. Un usuario con poca experiencia sabe perfectamente que el diesel en bajas (bajas) son mucho más deficientes que un gasolina, de ahí a tachar de "Motor terrorífico" por esto, lo veo desmesurado.

Saludos.

 
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